El informe Living Planet Report 2018 muestra el impresionante impacto humano sobre el planeta. La forma en que nos alimentamos y organizamos nuestra sociedad y economía está conduciendo a la naturaleza al límite. El informe publicado por el WWF lo deja claro.

El estudio presenta una inquietante imagen del impacto de la actividad humana sobre la fauna, los bosques, los océanos, los ríos y el clima del mundo, resaltando que el tiempo para cambiar se está acabando rápidamente.

Uno de los indicadores utilizados en el informe, el índice de planeta viviente (LPI), proporcionado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), que monitorea la vida silvestre, indica que las poblaciones de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles disminuyeron en un promedio del 60% entre 1970 y 2014. Las principales amenazas a las especies identificadas en el informe están directamente relacionadas con actividades humanas, incluyendo la pérdida y degradación de hábitats y la explotación excesiva de la vida silvestre.

“La ciencia nos está mostrando la cruda realidad, nuestros bosques, océanos y ríos están sufriendo en nuestras manos. Centímetro a centímetro, especie a especie, la reducción en el número de animales y lugares salvajes es un indicador del tremendo impacto y presión que ejercemos sobre el planeta, al exprimir el tejido vivo que nos sustenta: naturaleza y biodiversidad “, Dissemarco Lambertini, Director General de WWF International.

América es una de las regiones que más sufre la pérdida de la biodiversidad. La estimación es que desde la década de 1970 las poblaciones de especies que habitan el sur y Centro de América se ha reducido en un 89%. La mayor causa de esta pérdida de especies es la deforestación. En los últimos 50 años, el 20% de la Amazonia ha desaparecido. Los expertos indican que si la deforestación total alcanza el 25%, se alcanzará el “punto de no retorno”, y puede colapsar.

Este informe también aborda la importancia y el valor de la naturaleza para el bienestar social y económico global. Además de ayudar a asegurar el suministro de aire limpio, agua potable, alimentos, energía, medicinas y otros recursos, se estima que la naturaleza provee al mundo de servicios por valor de 125 billones dólares cada año.

“Todo está conectado de forma directa. De insectos y aves que polinizan los cultivos que nos alimentan, pasando por el suministro de agua potable de la que dependen todas nuestras actividades hasta el aire que respiramos cada segundo. La protección de los bosques, de los recursos hídricos, de la biodiversidad es también la protección de las personas y de nuestra sociedad. Comprometer el medio ambiente está comprometiendo nuestro futuro”, dice Mauricio Voivodic, Director Ejecutivo de WWF-Brasil.

Esto puede cambiar aunque el escenario presentado en el informe muestra una realidad aterradora, hay esperanza pero no sin un gran esfuerzo. La naturaleza tiene una capacidad de regeneración, pero para revertir la situación actual se necesitará mucho trabajo y cambios significativos en la forma en que nos relacionamos con el medio ambiente.

El informe pone de relieve la oportunidad que la comunidad mundial tiene de proteger y restablecer la naturaleza en 2020, un año crítico en el que los líderes deben medir los progresos alcanzados en el Convenio sobre la diversidad biológica (CDB), los objetivos de desarrollo sostenible y el acuerdo de París.

El capítulo 4 del informe se inspira en un artículo científico titulado “Apuntando más alto para doblar la curva de pérdida de biodiversidad“, que sugiere una hoja de ruta para los objetivos, indicadores y métricas que los 196 Estados miembros del CDB podrían considerar para aprobar un acuerdo global urgente, ambicioso y eficaz para la naturaleza.

“Las estadísticas son aterradoras, pero no todo está perdido. Tenemos la oportunidad de diseñar un nuevo camino que nos permita co-existir sustentablemente con la naturaleza de la que dependemos. Nuestro informe establece una agenda ambiciosa para el cambio. Vamos a necesitar su ayuda para alcanzarlo “, dijo el Prof. Ken Norris, Director de Ciencias de ZSL.

Vía Ecoinventos.com