Por José Miguel Arcos

“Overoles Blancos”, “Avión Humanitario”, “Redadas Nocturnas”, “Comando Jungla”. Qué tienen en común estas genialidades? Aparte de ser productos publicitarios bien empaquetados y vociferados a gran volumen hacia un electorado temeroso que los compra sin mirar la letra chica ni ver los sellos de exceso de azúcar y grasa que traen impresos en la etiqueta? Los cuatro obedecen al principio comunicacional básico del “dime a qué le temes y te diré qué necesitas”.

En el caso de los overoles blancos, el temor a los estudiantes

En el caso de los aviones humanitarios, el temor al inmigrante

En el caso de las redadas nocturnas, el temor al delincuente

En el caso de del comando jungla, el temor al pueblo mapuche

En cada caso, le ponemos un rostro al miedo, un nombre a la solución y lo vendemos como pan caliente a través de los medios, avalado por supuesto, por la ya famosa encuesta trucha hasta que nazca un nuevo temor en el ambiente, los matinales lo comenten y vamos creando un nuevo producto de consumo masivo, para volver a empaquetarlo y venderlo a los ilusos.

Así funciona la lógica de los gobiernos de ADN autoritario, que sueñan con un estado policial donde todo suele reducirse al control del orden y la seguridad, la mano dura y la represión, pero siempre y cuando luzca como un beneficio populista, exigido por el sentido común y jamás como cultura del terror que es su verdadera esencia.

Suena mucho mejor “Aula Segura” que “Liceo Vigilado”

Suena más amable “Retorno Humanitario” que “Fuera Negros”

Suena más peliculero “Comando Jungla” que “Guerra  al Mapuche”

Y mucho más creíble “Redadas Nocturnas” que “Delincuentes, se les acabó la fiesta”

En un gobierno mercantilista, la clave está en saber empaquetar para vender. Usar La Moneda como Agencia de Comunicaciones y dedicarse a sondear el mercado para inventar el producto adecuado. Todo está siempre en Temporada de Ofertas, todo debe sonar a Liquidación, a 2×1, a Descuento y a la Novedad del Año para los regalones! Es la lógica mercantil de la política entendida como Retail para ciudadanos concebidos como Clientes, que se ha colado por todos lados en esta economía de mercado desbocado.

El temor sigue vendiendo con gran éxito cualquier cosa, sobre todo en una audiencia que no lee mucho y lo poco que lee lo entiende aún menos. De esto saben harto los manipuladores, los especuladores y más que nadie los poderosos sin principios ni sentido ético.

Ya no se ven ni se habla de los overoles blancos, las redadas nocturnas fueron otro fuego fatuo de la estrategia comunicacional de palacio, la cobertura noticiosa de los aviones con haitianos cosa del pasado y del comando punga hasta sus creadores reniegan. Pero no hay que preocuparse, ya viene el verano y con él la esperanza de nuevos catálogos de productos, ofertas, liquidaciones y llame ya!