Derechos humanos de los migrantes: la ignorancia “interesada” del diputado Coloma.

El viernes recién pasado, La Tercera daba cuenta de una declaración “indignada” del diputado Juan Coloma, quien se refirió al presidente subrogante de la Corte Suprema, Sergio Muñoz, diciendo: “es sabido por todos el afecto y adhesión del juez Muñoz al pensamiento de izquierda, pero creo que sería prudente que se abstuviera de emitir este tipo de opiniones, ya que produce una sensación de ilicitud ante una decisión del Estado”.

Pero ¿a qué se refería el diputado con “este tipo de opiniones”?

Cito al ministro Muñoz: “Como los derechos están reconocidos en general respecto de toda persona, sin distinción, los derechos de los migrantes están incorporados en todos los instrumentos de Derechos Humanos”
Y más adelante señala: “El derecho internacional de los Derechos Humanos,reconociendo la especial situación de vulnerabilidad a la que están expuestoslos migrantes, a quienes ampara y protege en sus derechos con particularatención…”

Señala también el diputado que el tema de la migración es materia que le corresponde exclusivamente al ejecutivo.
Pero el ministro Muñoz hablaba de Derechos Humanos. Y es precisamente el poder judicial quien debe proteger los derechos de la ciudadanía. Y la Corte Supremaes el último garante de todos nuestros derechos.

El Código Orgánico de Tribunales, el código que regula al poder judicial, le otorga lo que llamamos “facultades conservadoras” a la Corte Suprema, que en resumen -y para no aburrirlos- se trata de la facultad de esta Corte para “enrielar” a los otros poderes del Estado, evitando así abusos de poder y garantizando el ejercicio de los derechos constitucionales.
Por tanto, recordarle a los otros poderes del Estado que deben respetar los Derechos Humanos, no solo es facultad de la Corte Suprema: es una obligación de dicho tribunal.

Pero lo que me parece muy preocupante es que el diputado señale que las palabras del Ministro Muñoz son “una opinión”, rebajando el derecho internacional de los Derechos Humanos a una mera opinión. A una mera opinión política. Ni siquiera jurídica: “política”.
Los Derechos Humanos y la obligación de los Estados a respetarlos y garantizar su ejercicio, no son una opinión. Son ley en Chile, ley de rango constitucional.
Cuando decimos que migrantes, mapuches, mujeres, niños tienen derechos humanosno estamos dando una opinión, estamos constatando un hecho.

Los derechos humanos son universales e incondicionales. Son para todas y todos, sin exclusión alguna, por causa alguna. Y no requieren que la persona tenga cierto comportamiento, no hay condiciones.
Entonces, que un migrante haya o no regularizado su situación migratoria en Chile es irrelevante para la legislación de Derechos Humanos.
De hecho, el catálogo de derechos que pobremente reconoce la Constitución del 80 es encabezado por la oración: “La Constitución asegura a todas las personas…”.  No dice “a todos los chilenos y a los migrantes regulares” Dice: a todas las personas. Y la Constitución rige en todo Chile, pues se refiere a todas las personas que se encuentran en nuestro territorio, ya sea que vivan aquí o estén de paso.

Por tanto el Ministro no daba su opinión. El Ministro explicaba simplemente que todas y todos tienen derechos humanos.
La molestia del diputado es entendible, toda vez que a propósito del “pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular” se ha instalado un debate sobre la migración, afirmándose en una falacia: el ejecutivo señaló que migrar no es un derecho humano. Lo que no es cierto, además que para este Pacto ni siquiera es relevante. 
Lo que hace el Pacto es lo que hace el Ministro: Nos recuerda que los migrantes tienen derechos humanos y que Chile ya está obligado a reconocerlos y garantizarlos.  

Los Derechos Humanos son nuestra única defensa ante el resurgimiento de una ola fascista en Chile y en el mundo. Es indispensable que no perdamos esto de vista y no cedamos un milímetro en lo que se refiere al reconocimiento y protección que tales derechos exigen.