Marzo será un mes decisivo, el Frente Amplio condicionó el acuerdo administrativo con la oposición y emplazó a los radicales a definirse de cara a las votaciones de AFP, Educación y Reducción Tributaria. ¿Los radicales volverán a sus raíces históricas progresistas o seguirán ese paseo de romance y coqueteo con Chile Vamos? 

Todo comenzó un mes mayo, aún reinaba el calor, la ropa ligera y la luna de miel del gobierno de Sebastián Piñera. En la oposición, la ex Nueva Mayoría se juramentaba defender el legado de Michelle Bachelet y, el Frente Amplio desmantelar los pilares del neoliberalismo chileno. Nadie podía presagiar que en el corazón de la lucha histórica por los bienes públicos, el radicalismo estuviese a punto de sucumbir a los encantos y el perfume oficialista de Chile Vamos.

El Partido Radical, ese mismo que albergó el progresismo liberal y laico de Pedro Aguirre Cerda, desde el Congreso estaba a solo un par de votaciones de comenzar un profundo romance con los principales proyectos de Ley del Gobierno de Sebastián Piñera. 

El Diputado José Perez Arriagada de Los Angeles, el mismo amante de las corbatas que censuró al abogado Jaime Bassa, fue uno de los primeros en abandonar la oposición e irse a un largo paseo de la mano de Chile Vamos, un paseo donde su votó en el Congreso ya no distingue ni colores no principios. 

Fernando Meza, diputado radical por Temuco tampoco se queda atrás, ya el año 2011 demostraba su debilidad amorosa a ser oficialismo, al punto que otros diputados radicales lo denunciaron de negociar a sus espaldas la Presidencia de la Cámara con Chile Vamos, a cambio de  votos decisivos de los radicales para los proyectos del Gobierno. El 2018 el Diputado Meza prefirió viajar fuera de Chile siendo líder en viajes en la Cámara de Diputados y en votaciones a favor de proyectos claves de gobierno.

Finalmente tenemos al Diputado Alexis Sepulveda, que desde la presidencia de la Comisión de Economía coquetea permanentemente con el Chicago Boy y Ministro de Economia José Ramón Valente. Sepulveda es el mismo “generador de empleos y experto en protestas” que se viralizó en redes sociales.