El Festival Internacional Santiago a Mil congrega a las grandes compañías de la región y del mundo con una marcada presencia femenina

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La versión 26º del Festival Internacional Santiago a Mil, una de las principales fiestas de artes escénicas latinoamericanas, ha comenzado este miércoles en Chile con una premisa fundamental: es el tiempo de las mujeres.

Unos noventa espectáculos de teatro, danza, música, performances y artes visuales se presentarán hasta el 20 de enero en la capital y en ciudades del norte y del sur del país en salas tradicionales y en las calles, en barrios ricos y humildes, con las grandes creadoras como protagonistas. Desde que en 1994 se celebró la primera versión de este festival, que congrega año a año a unos 300.000 espectadores, nunca como ahora hubo tantas mujeres invitadas, tanto chilenas como extranjeras.

En el año de las reivindicaciones del movimiento feminista en el mundo, que en Chile explotó en mayo en las universidades, el festival ha optado por visibilizar el trabajo de las artistas y destacar sus miradas peculiares sobre asuntos diversos.

“El teatro reflexiona sobre todos los grandes temas y, en esta edición del festival, quisimos escuchar lo que las creadoras de las artes están observando sobre los asuntos fundamentales de la humanidad. ¿Cuál es la óptica femenina sobre la intolerancia o la inmigración?”, explica Carmen Romero, directora ejecutiva y de programación del Festival Internacional Santiago a Mil, mujer fuerte de este evento que está estrechamente ligado al inicio del verano y la temporada de vacaciones en el país sudamericano.

La 26º versión del festival tiene un lema provocador: Santiago rebelde a mil. Junto con proclamar que es el tiempo de las mujeres, otras de las temáticas que cruzarán el evento son la inmigración y la diversidad sexual.