Hace menos de 24 horas ha sido revelado el escrutinio final de las recientes elecciones presidenciales de El Salvador, efectuadas el pasado domingo 3 de febrero. Ni de derecha ni de izquierda, el candidato ganador ha resultado ser el presidente más joven de América Latina.

El Tribunal Supremo Electoral oficializó ayer jueves el triunfo de las elecciones presidenciales de El Salvador, convirtiendo a Nayib Bukele, un carismático joven de origen palestino, empresario y popular ex alcalde de San Salvador, en el mandatario más joven en la historia de este país y de Latinoamérica con tan solo 37 años, quién además desbarató 30 años de bipartidismo en el país y no necesitó de una segunda vuelta.


Con  una participación del 51,88% del universo total de salvadoreños habilitados para sufragar y con GANA como aval alcanzó 1.434.856 votos, equivalentes al 53,10%, mientras que su contendor más cercano Carlos Calleja, de la coalición conservadora encabezada por ARENA, logró 857.084 votos, es decir el 31,62%.


Bukele, quien hoy es considerado como difícil de encasillar como alguien de izquierda o derecha, se muestra cálido y sencillo ante las cámaras, con un look informal y un distendido, pero sólido manejo en Twitter, Instagram y Facebook logró atraer a la población más joven, quienes descontentos con la política tradicional han sido sus principales seguidores. “Este movimiento no es de nosotros, es del pueblo salvadoreño y ustedes pueden hacer con él lo que ustedes quieran” dijo Bukele en su discurso ante miles celebrando el triunfo.